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viernes, 1 de abril de 2011

Zona Sur del Muelle de Levante (Huelva)


Te encuentro en los dos barcos anclados
En la madera del viejo muelle mineral.
Te encuentro en la orilla de la arena fangosa,
Ausente de tempestades líquidas.

Los sonidos de paz del muelle son tuyos,
Ría del alba sudorosa, ría de plata.
Recibes la fuerza de mi sangre,
Tienes mi cariño entre tus aguas
En forma de tiernas rosas.

Tus aves de lo blanco y lo gris
Surcan el manso cielo azulado
Navegantes en la intensa libertad.

Tus veleros se marchan hacia la mar
Son veleros cargados de nostalgias
Dejando estelas luminosas detrás.
¡Odiel… deseo de mi tierra!
Huelva… rosa de mis sentimientos!

Tu brisa arrullada con tono apacible,
Tu aire en calma huele a viento,
Tu luz inmensa, el sosiego, el Sol.

Tus nubes vestidas de blanco
Me embriagan de tu aroma fulgurante.
En el azul del cielo
El mar se hace tan intenso
Que Tú Amor, me sales al encuentro.

La Santa María, La Pinta, y la Niña















Soltarás amarras
Dejarás estelas en el agua,
Subirás a la “Pinta” y zarparás;
Déjame que yo te enseñaré
Fascinadoras sirenas del mar,
Que no importan las distancias
Lo que importa es navegar.

¡Vente marinero!
No lo dudes ni un momento
Que entre mágicas canciones
Verás mundo descubierto.

¡Vente marinero!
Con las inmortales carabelas,
Avanzarás con sus velas
Henchidas de brisas eternas.

Navegarás y encontrarás
Después de bregar muchos días,
Las tierras ignotas que buscabas
Que te darán la libertad.

Navegarás y aprenderás
A escuchar en el susurro del viento,
Las sonoras trompetas que proclaman
El reinado del milenio que aguarda.

jueves, 31 de marzo de 2011

Soneto a La Fe Descubridora

Monumento a la Fe Descubridora. En la Punta del Cebo. Huelva.
   Tú cuerpo está muy herido, yo no dejo
De tener en el mío llaga y pena;
Tu degeneración no se refrena,
De tus grietas y fisuras me quejo.

Un tiempo te quedaste sólo y viejo,
Ahora Huelva te arropa y no es ajena;
Verte queremos como una patena,
Darle ornato y limpieza a tu complejo.

En la Punta del Sebo levantadas
Las cruces y las espadas de acero,
Por la Fe Descubridora guiadas.

Solicitan en júbilo certero
Sean pronto las obras acordadas,
¡Larga vida para nuestro guerrero!.

(En Huelva, 21 de junio de 1998)

Embarcadero muelle de Levante

Diseño José Bacedoni Bravo
   
   Muelle que fue de Gran Dama sureña
Los cuatro elementos del planeta te abrazan
El fuego calienta tus castilletes de columnas de hierro,
Con negro entramado metálico, se entremezclan los azules
Del agua y cielo del río Odiel;
Calzadas de rosca Mitchell
Suplementadas con plataforma de madera.

El aire, el viento y la brisa
Te transportan hacia el pasado;
Entrada y salida incesante de vapores
Carga y descarga, embarque y desembarque,
Exportación de minerales, importación
De lingotes de hierro, maquinaria y carbón.

El agua embriaga en su tintura
Refleja en sus vaivenes la sombra
Maleable de sus licuadas columnas,
De un muelle lóbrego y minero.

La tierra y el cielo sumergido en las aguas
Sustentan las raíces que no alcanzamos a ver.
¡Que gran costalero es el oculto suelo!
Fundamento de sublime obra de ingeniería,
Desafiando las inclemencias del paso del tiempo,
Y el olvido de aquellos hombres
Que dejaron de pensar en ti.

¿Por qué no arar en la subconciencia,
En tu lodo, en tu tierra sumergida;
Sacar la esencia de tu historia, de tu vida?